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The following article was prepared for and appeared in the Latin American media in response to requests for an explanation of the Occupy Wall Street phenomenon and for models of democratic modes of organizing of social movements.
El Nuevo Traje del Emperador
El Movimiento de Ocupación de Wall Street Transforma el Discurso Norteamericano
por Steve Hellinger*
La tarde del sábado, 17 de septiembre, mi compañera y yo, que por casualidad estábamos en Nueva York ese fin de semana, seguimos a un pequeño grupo de gente por el tranquilo centro hacia Wall Street. Habíamos oído que una prolongada protesta se había planeado contra los abusos y el poder político del sector financiero del país. Dado el extendido daño económico producido por los tres años de la crisis financiera, el fracaso del sistema político de hacer responsables a sus causantes, y la virtual ausencia de alguna disidencia significativa organizada de la ciudadanía, queríamos estar presentes para ser testigos y participar en cualquier cosa que se desarrollara.
Cuando llegamos al Parque Zuccotti (en realidad una plaza en la cuadra que fue nombrada por el dueño de la compañía a la que la ciudad había dado el control del parque), encontramos varios centenares de gente reunida, protestando y escuchando discursos. También encontramos que la cercana Wall Street, donde está localizada la bolsa de valores, estaba rodeada por vallas policiales, así como también una plaza que había sido la primera opción para la protesta y ocupación.
No nos habíamos dado cuenta que varias semanas de planificación y organización habían precedido el movimiento para establecer una base de protesta y acción directa, pero comprendimos que algo diferente y significativo estaba ocurriendo. Había presente gente de distintas edades y distintos grupos sociales, educacionales y laborales que, después de tres años de Obamamanía, estaba entusiasmada por haber encontrado una masa de conciudadanos norteamericanos preparados a desafiar la real fuente de poder en Estados Unidos — la media docena de bancos más grande del país — y dispuestos a quedarse hasta lograr sus propósitos.
Barak Obama, una persona de color que habla un lenguaje progresista, había sido el candidato perfecto para los agentes financistas y corporativos del país que financiaron su campaña para la presidencia — apoyo que llegó a la cumbre con un número sin precedente de pequeñas contribuciones por medio del Internet y por trabajo voluntario de una masa de jóvenes desilusionados de la política de EEUU, particularmente en la era de Bush. Muchos de ellos pronto vieron su fe en Obama traicionada por su negativa a hacer a los bancos responsables por sus crímenes y manipulaciones mientras continuaba rescatandoles. Pero les llevó más tiempo a otra gente, de todas las edades, aceptar la realidad de que Obama, con su equipo neoliberal, en gran parte de la Administración de Clinton, era parte del problema que el pais enfrenta, no su solución.
En un principio los medios de comunicación principales ignoraron la Ocupación de Wall Street (OWS), los discursos de sus participantes y su presencia nocturna. A los pocos días, sin embargo, el interés en la ocupación que se estaba filtrando en Nueva York y en todo el país, obligó a los medios de comunicación a cambiar de rumbo. No solo Fox News del ala derecha sino también medios de comunicación liberales como The New York Times comenzaron a ridiculizar a los ocupantes, buscando entrevistar a los que no saben expresarse para probar la ignorancia general del grupo. Pero el país no quería saber nada de eso. Parques y plazas en muchísimas otras ciudades fueron rápidamente tomados por gente igualmente perturbada por la pérdida casi total del control del gobierno a favor de las corporaciones, mientras la mayoría de los norteamericanos expresaron en encuestas su apoyo a los ocupantes.
A las dos semanas de la ocupación del Parque Zuccotti, The New York Times publicó un editorial apoyándola. Cuando el movimiento tuvo apenas un mes, habían ocupaciones y movimientos en cientos de otras ciudades y pueblos en todo el país. Este desafío al control del gobierno por corporaciones se había convertido en un movimiento nacional — una evolución increíble que incluye la promesa de una transformación nacional social, económica y política.
¿A qué se debe este fenómeno? Gran parte del crédito se le debe dar a una pequeña revista canadiense que convocó a la ocupación original y a los que tuvieron visión y trabajaron intensamente durante el verano estadounidense para manifestarse de esta manera democrática y participativa. Pero ellos mismos dicen que la clave está en el momento. El país estaba listo para ello.
Lo que no fue reconocido por muchos en países extranjeros que siempre han considerado los Estados Unidos como la tierra de la abundancia — tampoco por muchos en Washington – es que decenas de millones de norteamericanos estaban ya viviendo sin ahorros y con sus tarjetas de crédito mucho antes de la caída financiera del 2008. Muchos, especialmente latinos y negros, fueron inducidos por bancos mediante tácticas engañadoras, a comprar casas que estaban más allá de sus presupuestos. Aún más deudas se fueron acumulando en la forma de préstamos a millones de estudiantes que no podían afrontar los crecientes costos de una educación universitaria. Con la caída de salarios y el empleo, debido especialmente a la fuga de empleos al extranjero a economías con menores y decrecientes salarios facilitados por la negociación de acuerdos de inversión y comercio liberalizados y por políticas impuestas en el extranjero por las instituciones financieras internacionales, muchos norteamericanos no podían ya pagar sus préstamos. Esto provocó una reacción en cadena a través del extraño nuevo mundo de capital especulativo no regularizado que mandó grandes bancos y muchas instituciones financieras rodando hacia quiebras. Cuando Bush y después Obama intervinieron para rescatar sin condiciones a los bancos, incluyendo la falta de un requerimiento para dar préstamos a individuos necesitados y a pequeños negocios, los norteamericanos fueron abandonados a defenderse solos. De pronto, gente de clase media y clase obrera que ya estaban viviendo al borde, se enfrentaron con la posibilidad de vivir en la calle.
Los que ocupan Wall Street comprendieron y capturaron esta realidad. Y entienden que Washington ha sido capturado y ocupado por financistas especuladores y otros intereses corporativos. Son como el niño del cuento que gritó que el emperador no tenía ropas y de pronto todos los que estaban mirando el desfile y tenían miedo de decir lo obvio por temor a ser considerados estúpidos o aun pagar un precio mayor, se unieron al niño. Una vez que el movimiento OWS declaró que el sistema político estaba quebrado, fue como si un fósforo encendido hubiera producido un incendio que se extendió por todo el país con una velocidad asombrosa.
Este fenómeno todavía no se entiende en el mundo político de Washington. Su moneda corriente es la política y no pueden comprender por qué los ocupantes no ofrecen propuestas y no hacen demandas. Pero al pasar tiempo con amigos y colegas en ese mundo — formuladores de políticas, promotores de incidencia política, representantes de la prensa — se vio claro que algo distinto estaba en juego. Entre ellos hay un reconocimiento inquietante de la verdad en el mensaje principal de los ocupantes: que el sistema está quebrado, que trabajar dentro de él es virtualmente inútil y quienes continúan dentro de él son cada día mas irrelevantes.
Hay varios antecedentes y precedentes de OWS: demostraciones y ocupaciones masivas que voltearon los gobiernos en el Norte de África Árabe; protestas en Grecia, España y en otras partes del sur de Europa en contra de los bancos y de la imposición de políticas neoliberales; la ocupación de la legislatura estatal en Wisconsin por ciudadanos que protestaban las políticas públicas regresivas; demostraciones masivas y tomas de fábricas en medio de la crisis económica de Argentina de hace una década; y el movimiento anti globalización neoliberal que fue lanzado en el mundo entero contra el FMI y el Banco Mundial hacia el final de la década del 80 y seguidamente contra los acuerdos de “libre comercio”.
Nuestra organización había estado en la vanguardia de ese movimiento en el Norte en apoyo de las actuales protestas y campañas en el Sur contra la imposición del neoliberalismo. Una de las características principales del movimiento es su estructura democrática, participativa y horizontal. A veinte años de su comienzo, nadie podrá decir quienes han sido sus líderes. Aún en su núcleo intelectual (principalmente en el Sur), la intención ha sido educar, no controlar.
Indudablemente, el movimiento contra la globalización corporativa ha tenido fuertes influencias sobre los nuevos movimientos sociales actuales. Pero el movimiento de Ocupación de Wall Street ha ido más allá de lo que nuestra generación emprendió para organizar un cambio social. Aprendiendo de los movimientos homólogos en todo el mundo, OWS ha forjado nuevos modos de interacción social, participativa, no vertical y ha utilizado cada esfuerzo de represión por los gobiernos y la policía para innovar y expandir el alcance e inclusión del movimiento.
El mejor ejemplo de esta innovación es el “micrófono humano”, empleado primeramente en Nueva York cuando la ciudad prohibió el uso de amplificación mecánica del sonido en el parque. OWS respondió mediante la repetición de las palabras de los oradores en una ola humana que llega hasta las últimas filas de las asambleas generales diarias. Esto sirvió no solo para elevar la participación, sino que se convirtió en la marca del movimiento que fue imitada y utilizada en el resto del país y empleada para dar voz al movimiento que desde entonces invadió y saboteó eventos del “establishment”.
Cuando la violencia policial hirió gravemente a un veterano de la guerra en Iraq que estaba en la Ocupación de Oakland, veteranos en todo el país respondieron uniéndose a los grupos locales de Ocupación y se convocó una huelga general en Oakland y el puerto fue clausurado para demostrar la fuerza del movimiento. Cuando la policía usó violencia contra estudiantes que ocupaban dos sedes de la Universidad de California, movimientos de Ocupación se lanzaron en aún más universidades. Cuando el alcalde de Nueva York trató, en su primer intento, de remover a los ocupantes del Parque Zuccotti, cientos de miembros de sindicatos llegaron para forzar el retiro de la policía, lo que ayudó a formar una relación entre ocupantes y sindicatos.
Cuando la policía en Oakland, en New York y en otras ciudades finalmente emplearon tácticas extra legales y coordinadas (con la participación del gobierno federal) para sacar a los ocupantes de sus carpas, cocinas, centros de salud, bibliotecas, etc., los ocupantes, libres de la perspectiva de dormir al aire libre durante el inminente invierno, se reunieron en otros sitios y estratégicamente se mudaron a comunidades que necesitaban su apoyo. Ocuparon casas que bancos intentaban ejecutar, ocuparon edificios de departamentos cuyos dueños no proveían calefacción, se unieron a estudiantes abrumados de deudas, y apoyaron una gama de acciones de los sindicatos. Gente que previamente no sabía dónde recurrir y las organizaciones de la comunidad que luchaban para ayudarlos, se acercaron y recibieron el apoyo de los movimientos de Ocupación.
Hemos vuelto a Nueva York y a la Plaza Zuccotti durante la brutal y rara tormenta de hielo a finales de octubre, dos semanas antes de la forzada evacuación por la policía, y fuimos testigos del compromiso estoico de los ocupantes de sobrevivir el inminente invierno. Irónicamente, puede ser que las autoridades les hayan hecho un favor a los ocupantes, aunque no tengo ninguna duda que OWS hubiera encontrado alguna manera de sobrevivir las condiciones del invierno. Tampoco me quedan dudas que encontrarán lugares y formas de continuar y expandir sus protestas.
Actualmente, el desafío más grande es un ataque policial coordinado nacionalmente a las protestas pacíficas del movimiento de Ocupación. Por el rechazo a la reacción con violencia, los ocupantes han ganado todas las batallas y los corazones y mentes de millones de otros norteamericanos. Avergonzando a la policía con sus cánticos cuando son atacados e invitándolos a unirse al movimiento en apoyo de millones de empleados del gobierno local que están perdiendo su trabajo y sus beneficios, puede ser que los protestadores finalmente inclinen aun más el balance de poder.
Como connota su brillante grito de llamado, “Somos el 99%”, el uno por ciento de los más ricos de la población está acumulando cantidades masivas de riquezas en detrimento del resto. Al ritmo actual, pronto la mitad de la riqueza del país estará en sus manos. Nuevos estudios muestran que ahora el 45 por ciento de norteamericanos son pobres o están al borde de la pobreza. Entre los niños la proporción es 55 por ciento.
Éste es un movimiento que probablemente evolucione en muchas formas nuevas, pero no pasará. Demasiada gente en Estados Unidos está alarmada por su futuro y enojada por ser dejados sin una voz. Su causa común es quitar la ponderosa garra que las grandes fortunas tienen sobre la política y reclamar el espacio de la gente común con su diversidad de necesidades, intereses y creencias. Por lo que no es una demanda de políticas específicas lo que aglutina el movimiento, sino cómo esas políticas se formulan y por quién. La manera democrática y participativa del movimiento en sí mismo son intrínsecas a su propósito, la transformación de la forma en que se toman decisiones en política. El estilo es por lo tanto tan importante como la substancia. Como nosotros en el movimiento en contra de la globalización neoliberal hemos priorizado, debe haber representación local en la mesa donde las políticas se hacen de modo que el conocimiento directo informe el proceso y los intereses locales se hacen conocer. Es una agenda simple pero transformante, una que no se conseguirá ni siquiera en parte, sin años de lucha.
Paralelamente a este movimiento, la campaña para las elecciones presidenciales y legislativas de noviembre de 2012 se está llevando adelante de manera casi surrealista; su discurso es irrelevante para las preocupaciones de la mayoría de los norteamericanos. No está muy claro si los grupos de Ocupación participarán directamente de la campaña, por ejemplo con el apoyo a algunos referéndums o al ocasional candidato progresista. Pero no cabe duda que la campaña, el control aun más apretado de Washington por Wall Street, el deterioro de la economía, la creciente desigualdad y el sufrimiento de la población, y el esfuerzo continuo de reprimir al movimiento Ocupación harán estallar acciones sociales y protestas que harán del 2012 un año extraordinario.
Diciembre de 2011
Steve Hellinger es presidente del ONG, The Development Group for Alternative Policies (The Development GAP), en Washington, DC.
Científicos y estudiosos a nivel mundial han tratado de explicar por qué el clima de nuestro planeta Tierra está cambiando aceleradamente. Han llegado al consenso de plantear que los cambios climáticos no están relacionados con el proceso natural, sino a la alteración de factores ambientales provocados por el hombre. Esta alteración ha recibido el nombre de “Cambio Climático”.
El Programa de Educación y Acción para la paz del Centro de Estudios Internacionales ha incorporado en la visión de construcción de paz con justicia, la importancia de promover la equidad de género como primer paso de toda estrategia de prevención de violencia.
La presente publicación pretende, analizar las fortalezas, oportunidades y debilidades de todo el marco normativo de género. Es fundamental reconocer que Nicaragua como Estado, cuenta con un gran número de herramientas jurídicas que permitirán promover igualdad, sin embargo las estadísticas de violencia intrafamiliar y sexual denotan que aunque existe ese marco jurídico, hay todo un vacío en la promoción de prácticas, actitudes y comportamientos que interioricen en la sociedad nicaragüense el respeto entre géneros y transformen las relaciones de poder.
El sentido del presente proyecto es complementar las estrategias de atención y prevención, contribuyendo a que las leyes se interioricen como parte de nuestra cultura y esto permita que el marco normativo se cumpla favorablemente.
Presentamos en esta publicación, las premisas iniciales de un nuevo paradigma de género, que nos permita superar las secuelas que la violencia misma ha tenido en nuestros enfoques. A la vez reconocer que nuestro enfoque normativo tiene que estar centrado en la riqueza misma de nuestra cultura y que la ley de igualdad de oportunidades acompañada de estos nuevos paradigmas puede convertirse en una hermosa herramienta para el cambio a favor de la igualdad. No obstante, el desconocimiento de la ley, amenaza con que la sociedad no optimice el recurso jurídico. Por tanto, es este proyecto, un primer paso para divulgar la ley, desde un nuevo enfoque de género más constructivo y creativo.
El Centro de Estudios Internacionales considera que parte fundamental de la construcción de paz, es promover la equidad de género. Por cuanto, la equidad en las relaciones entre hombre y mujeres es el primer paso para construir sociedades democráticas en las que participan, el ejercicio de ciudadanía y la restitución de derechos, garantizan la creación de un cambio de cultura a favor del respeto y la igualdad.
Cuando oímos o vemos un sinnúmero de noticias acerca del conflicto de Palestina, nuestro primer juicio es sintetizar nuestra apreciación a “terrorismo”, “violencia”, “atentados suicidas”. No obstante -siguiendo la frase que dice “las apariencias engañan”-, detrás de toda esa apariencia violenta y mortal subyacen significaciones que tocan los fueros internos de la vida. Por tal razón, hablar de Palestina no nos remite únicamente a la simbólica política territorial sino a algo mucho más profundo como es el derecho a la existencia que conlleva a una constante apropiación y afirmación de nuestro estar en el mundo por el simple hecho de existir.
El Ministerio Casa Giordano Bruno interesados en la promoción del dialogo, la reconciliación y la paz en base a la justicia y el derecho, trae al publico lector la obra, “Palestina: Tierra de resistencia y liberación”, con el propósito de proveer esa visión y comprensión múltiple de la situación Palestino –Israelí que se basa en el respeto a la vida.
Esta obra procura colocar en el centro significativo el tema de la tierra que representa esa develación del derecho que tienen los humanos (as) para situarse en un territorio fundado en libertad, respecto y armonía con los otros y las otras. Cuando en esa convivencia humana se anulan esas libertades y derechos, negando así nuestra propia naturaleza, solo queda el camino –tal como lo afirma el título de esta obra- el de la “resistencia” y liberación”.
Cuando una persona, grupo social o un pueblo lo colocan en un contexto de perdida de su propio ser, es decir nuestra propia humanidad, de los espacios de vida, se suscita la resistencia a quedar reducidos y despojados de sus creatividades, vitalidades que emergen de la vida misma. No es la resistencia que simplemente soporta estoicamente situaciones de dolor, sufrimientos, o todo tipo de vejámenes, esta se convertiría en si misma en una lógica de lo absurdo, sino aquella resistencia dinámica que conduce a los actos de liberación en el sentido de reapropiación de nuestras posibilidades de vivir como verdaderamente humanos.
Es desde la profundidad de la vida como existencia humana que debiera discernirse los conflictos palestino-israelíes. Por tal razón, esta obra procura adentrarse en las significaciones profundas desde una mediación política, socio-económica, geográfico-militar y religioso, con la esperanza de contribuir a la sensibilización de la sociedad en su conjunto sobre el conflicto, considerando la desinformación y parcialidad de las noticias y propaganda que encontramos cotidianamente en los medios de comunicación nacional y transnacionales.
Procura además, aportar ideas para una posible ética que tenga como componentes mínimos el respeto a la vida, la dignidad, y la libertad como autodeterminación humana. Es nuestro deseo que cada lector al leer la obra logre iluminar su comprensión de la realidad que viven tanto los israelitas como los palestinos, y que provoque un nuevo conocimiento que dinamice una nueva actitud hacia los problemas del medio oriente.
Herbet A. Bonilla L.
PRESENTACIÓN

¡Proclamamos hoy la Guerra Espiritual contra las Tinieblas! Se lee en el muro de una de las iglesias evangélicas en un populoso barrio de Managua. Este tipo de consignas evidencia que en el país, y de hecho, en toda Latinoamérica, un nuevo espíritu evangélico que ha infiltrado poco a poco las mayoría de iglesias evangélicas, sean éstas pentecostales o no. Yo que crecí en una iglesia no pentecostal, recuerdo que escuchaba a los hermanos hablar mal de los pentecostales, porque éstos aplaudían, danzaban, y caían al suelo; de manera que fue creciendo con la idea de que no había que juntarse con esos hermanos, lo cual me parecía extraño, ya que si todos éramos cristianos y teníamos una misma fe, ¿Qué era lo catastrófico de aplaudir y bailar? Ya en la década de los noventas, cuando regrese de estudiar afuera, la sorpresa que me llevé fue que ya todos los hermanos de mi iglesia cantaban aplaudiendo, y que el himnario “Himnos de la Vida Cristiana” que usábamos desde hace varias décadas, había sido sustituido por otro con cantos modernos, de compositores al estilo de Marcos Witt, Jesús Adrian Romero, y muchos otros. Además, los cantos ya no eran acompañados por el viejo piano que tocaba la misionera de turno, sino por aparatos de última generación, baterías y guitarras eléctricas.
Esta nueva ola evangélica del presente siglo, inspirada en “las manifestaciones del Espíritu Santo”, como armadura del cristiano para confrontar las tinieblas, se ha vuelto una constante en el discurso evangélico, llegando incluso a cambiar “el rostro” de las iglesias tradicionales. Las iglesias evangélicas que fluye con este impulso, enfatizan la experiencia religiosa individual, mostrando sus miembros un profundo interés en los dones del Espíritu, en una interpretación neumática de la Biblia con una elevada percepción de lo demoníaco, la rendición total de la lengua al Espíritu, y con desconfianza manifiesta en la ciencia y los métodos histórico-críticos de la teología académica. Un lenguaje metafórico caracteriza esta nueva dinámica con frases tales como: guerra espiritual, unción apostólica, cadenas de maldición generacional, pactos, siembras, encuentros, y sanidades divinas con solo poner su mano en el televisor.
Los apóstoles y profetas que conducen esta ola evangélica, equiparan la bendición divina con la prosperidad material, predicando lo que se conoce como la “Teología de la Prosperidad”, que da un fuerte impulso a la compra y venta de bienes simbólicos. Los teólogos de la prosperidad, predican según algunos sociólogos de la religión, un evangelio reduccionista con mensajes simplificados, con una emocionalidad a veces exagerada, pero abierta a lo que llaman los dones del Espíritu. Los apóstoles y profetas en su mayoría manifiestan un poder y una autoridad centralizada, proyectando un evangelio de misterio y miedo, y hasta en algunos casos, vemos una especie de culto a la personalidad del carisma profético –apostólico. Sin embargo, para muchos hermanos pentecostales, y otros no pentecostales “convertidos” a la prosperidad, esta es la manera genuina en la que han descubierto como sentir el fuego del espíritu de Dios, dando testimonios de lo que el poder de Dios hace en sus vidas. Al margen de estas experiencias, como investigadores debemos reconocer que en medio de este fenómeno, algo está fallando en la teología tradicional, y en la manera en que hemos vivido el evangelio en las últimas décadas. Ya que las experiencias son distintas y multifacéticas, es probable que tengamos que hablar de varios rostros del pentecostalismo, como apunta Carlos Aguirre, reconociendo que en medio del abuso que algunos de los líderes de este movimiento han provocado no deben ser minimizadas las experiencias y vivencias expresadas por los hermanos y hermanas aquí expresadas.
¿Por qué ahora toma auge este movimiento llamado nuevo pentecostalismo o neo-pentecostalismo en el mundo globalizado? ¿Cuáles son las fuerzas ocultas detrás de este fenómeno mundial que está cambiando el rostro de la iglesia tradicional en Latinoamérica? No hay respuestas claras ni definitivas para responder estas preguntas, sin embargo, el contexto en transición que vive el mundo propicia un cambio inevitable en la búsqueda nuevas alternativas para vivir el evangelio de otra manera. El teólogo Juan Bosch, menciona las siguientes condiciones que propician un nuevo auge del pensamiento religioso en el mundo:
1. La globalización tecno-científica, la racionalidad funcionalista, y el pragmatismo están reconsiderando el modo de ver la realidad y la religión
2. La integración de culturas y tradiciones
3. La pérdida de ingenuidad ante las tradiciones (des-tradicionalización)
4. La relatividad de toda manifestación religiosa
5. La cultura consumista y sensacionalista
6. La búsqueda religiosa de sentido, seguridad y comunidad
7. La realidad se va independizando de la religión (no necesita su visto bueno)
8. El proceso de “descentramiento” (pérdida de relevancia de los símbolos y ritos religiosos)
9. La iglesia pierde el monopolio religioso teniendo que competir con otros productos alternativos en el mercado (Pluralismo cosmovisional)
10. Los miembros de las iglesias han pasado de ser meros receptores de fe a diseñadores de la religión que quieren vivir
11. Un auge en la religiosidad popular con énfasis en la experiencia místico-esotérica
12. El fundamentalismo como “colchón” de las políticas neoliberales[1].
La idea de investigar estas interrogantes y variables sobre el pentecostalismo en Nicaragua, nació hace cuatro años impulsado desde su inicio por el equipo de investigación de la Casa Giordano Bruno, con el objetivo de caracterizar las diferentes facetas del fenómeno pentecostal en Nicaragua, tanto en iglesias históricas no pentecostales, iglesias pentecostales, e iglesias independientes; explorando el impacto de los nuevos modelos religiosos y la manera en que los cristianos viven el evangelio, tanto en su vida personal como eclesial. Buscamos además evaluar la tendencia del fenómeno religioso y sus implicaciones en el escenario eclesial, social, y político de los cristianos nicaragüenses.
A este esfuerzo se sumaron en el camino muchos hermanos y hermanas, cuyos nombres tomarían mucho espacio al mencionarlos, pero que sin ellos los resultados de este libro no serían los mismos. Agradezco a todas las iglesias, comunidades de fe, líderes de iglesias, seminarios, institutos bíblicos, organizaciones no gubernamentales, y analistas externos, que nos abrieron sus puertas para compartir con nosotros información valiosísima para el desarrollo del presente libro. Agradezco especialmente a mi hermano y amigo Carlos Aguirre, quien con su inserción al equipo le dio a este trabajo un impulso y una energía irreversible y contagiosa, asumiendo con pasión, compromiso y disciplina el reto asignado para tener ahora un libro de muy alta calidad. El presente libro, es un libro pionero en su género en Nicaragua y en Latinoamérica, porque si bien es cierto existen centenares de estudios realizados sobre esta temática, el nuestro es de los poquísimos que se basa en entrevistas, cuestionarios, grupos focales, y observación participativa directa, como técnicas de investigación para acercarnos a los hermanos que viven el espíritu pentecostal a su manera. De modo que, al evitar la subjetividad de nuestros análisis y darle voz a los entrevistados, los hacemos también autores de lo que aquí compartimos con ustedes.
Confiamos en que este libro aportará un grano de arena importante en la historia del pentecostalismo en Nicaragua, siendo este el punto de partida para replantearnos el evangelio y el pentecostalismo de manera que sea un fermento del Reino de Dios en la tierra, y un modelo para la nueva sociedad que todos queremos. Nos sumamos así a la celebración de la llegada del espíritu pentecostal a nuestras tierras hace cien años.
La paz de Cristo.
Alberto Araica
Casa Giordano Bruno
Coordinador
[1] Juan Bosch, Protestantismo: diez palabras clave sobre fundamentalismos, Editorial Verbo Divino, 1999, citado por A. Araica, en Detrás de las Máscaras.
Titulo del Libro: Justicia climática: Una tarea pendiente
Editor: Madeline Mendoza
Año: Diciembre 2009
Esta investigación aborda una de las crisis más amenazantes que enfrenta hoy la humanidad: el cambio climático. Nos presenta no sólo información estadística acerca de las pérdidas económicas o descripciones apocalípticas de las catástrofes humanitarias que acarrearán los impactos del cambio climático, sino que se adentra a explorar las causas subyacentes al problema y señala a los responsables del mismo. Más allá de lo que comúnmente encontramos en la literatura o la retórica oficial enfocada en el tema, aquí se enfatiza un asunto que está en el corazón de esta crisis: la injusticia.
De esta manera, se quiere aportar a la reflexión crítica, analizando el problema desde la perspectiva de justicia y desentrañando la falsedad de las soluciones propuestas por la Comunidad Internacional, liderada por los mismos que han provocado la crisis y que diseñan todas las salidas posibles para evadir la responsabilidad y deuda que tienen con la humanidad. Asimismo, examina concretamente la aplicación de una de esas “soluciones” al cambio climático en Nicaragua, identificando los factores de injusticia implicados en el desarrollo de proyectos que lejos de resolver el problema, lo intensifican, constituyéndose así en un mecanismo más de explotación que abona al mantenimiento del status quo.
Titulo del Libro: Palestina: Resistencia desde la Tierra
Editor: Miguel España, Alberto Araica
Año: Agosto 2009
Presentación
El Centro de Estudios Internacionales (CEI) ha venido trabajando desde su fundación, en la construcción de alternativas de paz y justicia; por ello, mediante este trabajo procuramos contribuir a la comprensión y análisis del conflicto entre Israel y Palestina desde las perspectivas militar, socio-cultural- religiosa, económico e histórico-geográfica. Read the rest of this entry »

Este trabajo de investigación analiza el papel que juegan los Tratados de Libre Comercio como instrumentos esenciales en la expansión del poder de las corporaciones transnacionales en el mundo. Se examinan particularmente los impactos que ha tenido el CAFTA-DR en la vida de los pueblos de Nicaragua y El Salvador, enfocándose en las violaciones a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), a las normas constitucionales y la soberanía de los países del área. Concluye acentuando la necesidad de formación política en torno al tema y la importancia de articular las alternativas de resistencia frente a estos tratados comerciales.
Título: Ghandi and Guevara: Note for A People
Autor:Alejandro Bendaña
Año: 2007
After all that has been said and written on Gandhi and nonviolent action, we continue to discover the richness and universality of his thought as applied to evolving situations in diverse latitudes and over time. I would like to refer to contemporary social movements in Latin America–a large generalization in itself–to explore their implicit approximations to Satyagraha. Specifically, to contextualize what may be three levels of approximation–religious roots, the ideal of self-realization and method/technique–in Gandhi’s Satyagraha in order to suggest not simply their relevance but to the process or reinvigoration of action and thought for deep social change.
During the 1960s and almost through the early 1980s, coming from a classic left tradition, many of Latin America’s social revolutionary movements would have had trouble with the notion that there could be a non-violent path to political and social revolution. Second, and also in very general terms, there would was an underestimation on the importance of personal revolution, as understood by Gandhi, that went hand in hand, as opposed to becoming derivative, from social revolution.












